Con un teatro El Tronío lleno para la ocasión, Juan Antonio Pérez Palomar pronunció este domingo la edición número 21 del Pregón Joven de la Hermandad del Rocío de Gines, un acto que sirve cada año como preludio de los cultos en torno a la Virgen del Rocío en el municipio.
Presidido por el Simpecado antiguo de la Hermandad, el escenario lució para la ocasión bellamente decorado, en un acto que contó con la presencia del párroco, Elías Dominguez, el párroco emérito, Juan María Cotán, además del Alcalde, Romualdo Garrido, y representantes del resto de hermandades de la localidad.
Tras la presentación del acto a cargo de Vicente Camino González-Prida, a continuación el pregonero del pasado año, Antonio Camino Moreno, fue el encargado de presentar a su sucesor en el cargo, a quien le une una gran amistad, destacando que para él el Rocío de Gines se basa en la sencillez, la humildad y el respeto.
Durante su intervención, el pregonero fue desgranando algunas de sus vivencias rocieras más especiales, haciendo hincapié en la gran herencia de devoción y tradición recibida de su familia en torno al Rocío. Así, tuvo palabras muy emotivas tanto para sus abuelos como para sus padres y sus hermanos, arrancando los aplausos de todos los asistentes.
Juan Antonio Pérez se refirió también a la juventud rociera de Gines y especialmente a las Colonias Infantiles, escuela de Rocío para las nuevas generaciones.
No faltaron tampoco las alusiones al corral de La Calleja, lugar de preparativos para el camino, ni a la ‘hermana del cielo’ del pregonero, en un pasaje que resultó especialmente lleno de emoción.
El pregón contó también con varias intervenciones musicales a cargo del grupo ‘A mi manera’ y de Manuel Borrego Martín, quienes también pusieron voz y música a los sentimientos rocieros.
El pregonero concluyó dedicando bellos versos a la Virgen del Rocío, arrancando con ellos los aplausos de todos los presentes.
Ya en el tramo final del acto, el pregonero recibió del hermano mayor un obsequio a modo de recuerdo de este día, así como varios regalos más de familiares y amigos.
Con todo ello, se cerraba uno de los actos más emotivos de las vísperas de la Romería para los jóvenes rocieros de nuestro pueblo, que inician así los preparativos para un nuevo Pentecostés.





